Por si no fueran suficientes los despidos que se están llevando a cabo en nuestro país, las empresas amenazan con más. Así se desprende de la última encuesta elaborada por la consultora Mercer: el 72% de las compañías españolas a las que se ha consultado ha reducido personal en los últimos seis meses y el 75% pretende recortar más la plantilla en el próximo semestre.
Los datos oficiales son igual de contundentes: en los cuatro primeros meses de 2009 los expedientes de regulación de empleo (ERE) han afectado a más de 227.000 personas, 15 veces más que en igual periodo de 2008 y ya por encima del conjunto del ejercicio pasado. Y eso que, como dice el representante del sindicato CC OO Julián Iglesias, los ERE sólo representan un 5% de los despidos que se están produciendo en la actualidad en España.
Con tanta pérdida de empleo las empresas especializadas en la recolocación de trabajadores pensaban que iban a tenerse que quitar los encargos de las manos, más cuando hace algunos meses el Ministerio de Trabajo e Inmigración anunció que pretendía hacer obligatorios los planes sociales que deben incluir las compañías cuando presentan un ERE y, con ellos, los programas de recolocación de los empleados afectados. No ha podido ser. Ni una ni otra.
"Nuestro mercado no ha crecido tanto como esperábamos, con los expedientes de regulación disparados", asegura Marcos Huergo, director general de la firma especializada MOA BPI Group. "Y no lo ha hecho por dos razones, porque los ERE se están produciendo por causas económicas, con lo que las empresas que los presentan destinan el dinero que tienen a las indemnizaciones, no a los planes de recolocación. Y porque la ausencia de regulación favorece que las compañías dejen de desarrollar planes sociales con los que atender a la plantilla sujeta al ERE", explica. Es más, según Iglesias, "los planes sociales que recogen procesos de recolocación son pocos, la excepción".
Sí se está notando crecimiento en las recolocaciones que se derivan de los despidos individuales, mantiene Nekane Rodríguez, directora general de Creade Lee Hecht Harrison (Grupo Adecco) "porque estamos apreciando un cambio cultural en las compañías, que intentan preocuparse más por su gente, buscando yacimientos de empleo e invirtiendo en su formación".
Es el caso, por ejemplo, de Unilever, señala Huergo, que "con el cierre de
Frigo ha sido muy respetuosa con la plantilla afectada, que ha recolocado, trasladado o prejubilado". También el de Air France KLM. Al integrarse ambas líneas aéreas, el objetivo fue mantener a los 370 empleados existentes en España, muchos de los cuales fueron recolocados en otros puestos de trabajo o territorios, según su director de recursos humanos, Jean Jacques Riveiro.
Sólo una dirección estaba duplicada, precisamente la de recursos humanos, y por ello se decidió contratar a Creade para que le encontrara un empleo nuevo a quien la ocupaba. Y así ha sido. Tras participar en 10 procesos de selección en cinco meses, en mayo fichó por una empresa de gran consumo al frente de la dirección de recursos humanos. Un éxito, agrega Riveiro, ante la complicada coyuntura actual.
Y es que lo que sí se nota en un mercado como el laboral, en el que cuatro millones de personas se encuentran en paro, es que se tarda más tiempo en encontrar un puesto de trabajo en el que recolocar a los despedidos. Si el año pasado la media era de cuatro o cinco meses, ahora es de seis o siete; salvo para los directivos, que ha podido pasar de un año a dos, según Creade. Pero lo peor no es eso, lo peor es que los sueldos que se ofrecen en las posiciones a las que acceden los recolocados son inferiores a los que tenían de partida, y a igualdad de funciones y condiciones. En 2008, el 56% de los mandos intermedios y el 67% de los empleados de base recolocados por la empresa especializada de Adecco (en total 5.253 personas) percibían menos salario en su nuevo empleo. "Y se siguen reduciendo los sueldos. El recorte puede estar en torno al 20%", advierte Nekane Rodríguez.
Pero los candidatos están dispuestos a aceptarlo. Lo mismo que tienen que hacer cuando la empresa que se encarga del plan de recolocación -cuyo coste se sitúa entre 2.000 y 2.500 euros por persona si es un programa de grupo, y entre 5.000 y 10.000 euros si se trata de uno individual y generalmente de directivos o mandos intermedios- consigue destino laboral para el 80% de los candidatos, que hoy por hoy es lo normal.
Así lo cree Ana Isabel Beltrán, directora de contratación de Expo Zaragoza. La empresa pública estatal contrató a 400 personas como personal de estructura. Con el fin de que este personal especializado no dejase la sociedad antes de que se celebrase la exposición, les ofreció un plan de recolocación para cuando ésta concluyese. Al programa se han apuntado 165 personas desde septiembre, aunque serán algunas más las que se inscriban cuando la empresa se disuelva, explica Beltrán. Hasta ahora el 33% han sido recolocadas en puestos de trabajo análogos y la directiva espera que a finales de año sean unas 105 personas las que tengan un nuevo trabajo, "lo que sería una cifra muy positiva ante la situación de desempleo alarmante que hay", agrega.
Para Gamesa, cuyo departamento de recursos humanos se está encargando directamente del plan de recolocación de 36 de las personas que formaban parte de Gamesa Solar en Aznalcóllar, cuya actividad se extingue tras un ERE temporal, también es satisfactorio haber encontrado ya ubicación para 17 personas. La compañía espera cerrar en los próximos meses el programa habiendo colocado al 60% de los afectados.
Y seguramente también se sentirían igual de satisfechos los trabajadores que van a salir de
Nissan o Pirelli en Cataluña si sus respectivas empresas finalmente les incluyeran en un plan de recolocación, tal y como están negociando con MOA BPI Group, según explica Marcos Huergo. Porque es mejor tener trabajo, aunque sea peor remunerado, que no tenerlo. Para conseguirlo, las empresas de recolocación aconsejan a los empleados despedidos que no se pongan nerviosos, que juega en su contra en los procesos de selección, y que afronten las entrevistas de trabajo con una actitud positiva. Algo difícil si se tiene en cuenta que cada vez hay menos ofertas de empleo.
http://www.elpais.com/articulo/servicios/Recolocarse/salario/inferior/elpep ueconeg/20090628elpnegser_1/Tes
viernes 3 de julio de 2009
EXPANSION - Los expertos de Funcas piden elevar la jubilación a 70 años
por M. Tejo
Defienden que los pagos a la Seguridad Social, que representan el 32% de los ingresos públicos, son «excesivos» y encarecen la contratación.
La demografía es tozuda y los recursos escasos. Desde este tablero de partida los expertos de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) alertan en su último Cuadernos de Información Económica de la necesidad de abordar una «reforma profunda» en el sistema de pensiones que contemple, entre otros aspectos, el «aumento gradual» de la jubilación legal hasta los 70 años.
De esta forma, el director del informe –el catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Alcalá, Manuel Lagares– recoge el guante del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, cuando el pasado abril abrió la caja de los truenos al sugerir que España debería elevar su edad de retiro hasta los 67, igual que Alemania.
Esta petición, según los autores del informe, va en línea con una de las recomendaciones del Pacto de Toledo, el acuerdo firmado en 1995 para velar por la salud financiera de las pensiones, y su aplicación parece ahora inexcusable. «El periodo de vida media en que se recibe una pensión ha aumentado en nueve años desde 1975 lo que representan un factor muy negativo para el equilibrio de la Seguridad Social».
También con el objetivo de «dar cumplimiento al Pacto de Toledo» los expertos inciden en que debería cambiarse el periodo de cotización para fijar la pensión, lo que obliga a tener en cuenta toda la carrera laboral –y no sólo los últimos quince años– para calcular la prestación que le corresponde a un jubilado. Como un cómputo tan alargado discriminaría a quienes hayan estado alguna vez en el paro, Lagares recomienda acotar «inicialmente» a unos 20 ó 25 años el periodo a tener en cuenta.
Pero el desmantelamiento no acaba ahí. El sistema de pensiones podría terminar planteando «serios problemas de sostenibilidad e, incluso, aumentaría las ineficiencias que ya genera en la economía española», si en el nuevo diseño se omite un recorte de las cotizaciones. Éstas «tienen un peso excesivo sobre los costes de las empresas, encareciendo el uso del factor trabajo y dificultando el empleo», apunta Lagares. De hecho, su recaudación se traduce en el 32,2% del total de ingresos públicos, frente al 29,4% del promedio de la eurozona.
Pero, sin duda, la vértebra de las críticas recae sobre el hecho de que los pagos por parte de los trabajadores y las empresas a la Seguridad Social «responden a un estilo impositivo muy rudimentario». Básicamente, porque se recaudan mediante bases tarifadas que se limitan a tres escalones, en el régimen general, que no tienen en cuanto los ingresos, sino categorías laborales. Por lo demás, los analistas critican que el tipo de gravamen –en torno al 30%– «es muy alto» y «genera importantes distorsiones en el empleo».
Aunque los autores del informe abogan por rebajar las cotizaciones, uno de los reclamos históricos de la patronal, no pasan por alto que podrían compensarse con un «moderado aumento del IVA».
Mientras las reformas pendientes se acumulan sobre la mesa, la encuesta de las Cajas de Ahorros sobre confianza económica muestra que un 89% de los españoles percibe un empeoramiento de la economía nacional durante el último año y el 74% espera «peores tiempos».
El «inmerecido» ataque a los planes privados
«No puede entenderse la razón del fuerte e inmerecido ataque que recibió el sistema complementario [de pensiones] en la reforma del IRPF de 2006», asevera el catedrático de Hacienda Pública, Manuel Lagares, en el estudio elaborado para Funcas.
La reforma considera toda la prestación recibida como rendimiento del trabajo –sometido a un gravamen de entre el 24% y el 43%– y obvia que una parte se deriva de la acumulación de rendimientos de capital mobiliario (intereses, dividendos o ganancias patrimoniales), sometidos al tipo del 18%.
Publicado en: http://www.expansion.com/2009/06/29/economia-politica/1246309228.html
Defienden que los pagos a la Seguridad Social, que representan el 32% de los ingresos públicos, son «excesivos» y encarecen la contratación.
La demografía es tozuda y los recursos escasos. Desde este tablero de partida los expertos de la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) alertan en su último Cuadernos de Información Económica de la necesidad de abordar una «reforma profunda» en el sistema de pensiones que contemple, entre otros aspectos, el «aumento gradual» de la jubilación legal hasta los 70 años.
De esta forma, el director del informe –el catedrático de Hacienda Pública de la Universidad de Alcalá, Manuel Lagares– recoge el guante del gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, cuando el pasado abril abrió la caja de los truenos al sugerir que España debería elevar su edad de retiro hasta los 67, igual que Alemania.
Esta petición, según los autores del informe, va en línea con una de las recomendaciones del Pacto de Toledo, el acuerdo firmado en 1995 para velar por la salud financiera de las pensiones, y su aplicación parece ahora inexcusable. «El periodo de vida media en que se recibe una pensión ha aumentado en nueve años desde 1975 lo que representan un factor muy negativo para el equilibrio de la Seguridad Social».
También con el objetivo de «dar cumplimiento al Pacto de Toledo» los expertos inciden en que debería cambiarse el periodo de cotización para fijar la pensión, lo que obliga a tener en cuenta toda la carrera laboral –y no sólo los últimos quince años– para calcular la prestación que le corresponde a un jubilado. Como un cómputo tan alargado discriminaría a quienes hayan estado alguna vez en el paro, Lagares recomienda acotar «inicialmente» a unos 20 ó 25 años el periodo a tener en cuenta.
Pero el desmantelamiento no acaba ahí. El sistema de pensiones podría terminar planteando «serios problemas de sostenibilidad e, incluso, aumentaría las ineficiencias que ya genera en la economía española», si en el nuevo diseño se omite un recorte de las cotizaciones. Éstas «tienen un peso excesivo sobre los costes de las empresas, encareciendo el uso del factor trabajo y dificultando el empleo», apunta Lagares. De hecho, su recaudación se traduce en el 32,2% del total de ingresos públicos, frente al 29,4% del promedio de la eurozona.
Pero, sin duda, la vértebra de las críticas recae sobre el hecho de que los pagos por parte de los trabajadores y las empresas a la Seguridad Social «responden a un estilo impositivo muy rudimentario». Básicamente, porque se recaudan mediante bases tarifadas que se limitan a tres escalones, en el régimen general, que no tienen en cuanto los ingresos, sino categorías laborales. Por lo demás, los analistas critican que el tipo de gravamen –en torno al 30%– «es muy alto» y «genera importantes distorsiones en el empleo».
Aunque los autores del informe abogan por rebajar las cotizaciones, uno de los reclamos históricos de la patronal, no pasan por alto que podrían compensarse con un «moderado aumento del IVA».
Mientras las reformas pendientes se acumulan sobre la mesa, la encuesta de las Cajas de Ahorros sobre confianza económica muestra que un 89% de los españoles percibe un empeoramiento de la economía nacional durante el último año y el 74% espera «peores tiempos».
El «inmerecido» ataque a los planes privados
«No puede entenderse la razón del fuerte e inmerecido ataque que recibió el sistema complementario [de pensiones] en la reforma del IRPF de 2006», asevera el catedrático de Hacienda Pública, Manuel Lagares, en el estudio elaborado para Funcas.
La reforma considera toda la prestación recibida como rendimiento del trabajo –sometido a un gravamen de entre el 24% y el 43%– y obvia que una parte se deriva de la acumulación de rendimientos de capital mobiliario (intereses, dividendos o ganancias patrimoniales), sometidos al tipo del 18%.
Publicado en: http://www.expansion.com/2009/06/29/economia-politica/1246309228.html
ABC - España tendrá en septiembre 4,6 millones de parados, como Francia e Italia juntas
Nuestro país superará en septiembre la barrera de los 4,6 millones de parados, algo sin precedentes en la historia, y sumará así tantos desempleados como Francia e Italia juntas, según el Euroíndice Laboral que elaboran el IESE y Adecco.
De acuerdo con este indicador, España seguirá liderando la destrucción de empleo y la expansión del paro en el tercer trimestre, con un repunte interanual de más de dos millones de parados y la pérdida de 1.474.400 puestos de trabajo. La tasa de paro española se elevará así hasta el 19,7%, cifra superior en 8,3 puntos a la de un año atrás.
Por otra parte, la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) reclamó ayer un análisis profundo del sistema de Seguridad Social, que pase por una reforma de las cotizaciones al sistema y por un aumento de forma gradual de la edad legal de jubilación hasta los 70 años, un límite «más compatible» con la situación actual.
Pensión pública máxima
En el último número de «Cuadernos de Información Económica», el profesor Manuel Lagares asegura que la reducción de las cotizaciones se podría compensar, si no hay otra salida, con una subida del IVA, al tiempo que apuesta por calcular la prestación a partir de las cotizaciones realmente efectuadas durante 20 ó 25 años de vida laboral.
Joaquín Almunia no descarta nuevos estímulos, aunque la economía «ya no está en caída libre»
En esta misma línea, Lagares destaca la importancia de crear una pensión pública máxima, con valores anualmente revisables con el IPC y recomienda una vuelta a los incentivos fiscales anteriores a la reforma del IRPF de 2006 para las aportaciones a los planes de pensiones. A su parecer, el sistema sólo será sostenible si se llevan a cabo estas reformas.
Política fiscal «activa»
Por su parte, el profesor y director de Funcas Victoriano Valle pide una «política fiscal activa» que pase por elevar el tipo medio de IRPF y corregir algunas «malformaciones» de la estructura tributaria actual, a través de una reducción del Impuesto de Sociedades y una subida del IVA para compensar las anteriores reducciones, cubrir el mayor gasto público recomendado y cerrar parcialmente el déficit estructural de la economía española.
A su parecer, elevar el tipo medio de IRPF permitirá corregir la «excesiva generosidad» de algunas desgravaciones sin interés económico y social, como los 400 euros o la ayuda a la vivienda.
No hay deflación
En cuanto a la evolución de los precios en España, Maria Jesús Fernández Sánchez asegura que las últimas caídas no han sido generales y que tienen un carácter transitorio, de forma que no se puede hablar de deflación. Además, a su parecer, las caídas tienen un efecto positivo, ya que permitirán recuperar la competitividad de la economía sin tener que reducir el poder adquisitivo de los salarios.
Por otra parte, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, constató ayer que la economía global «ya no se encuentra en caída libre» tras la fuerte contracción del último trimestre de 2008 y el primero de 2009, en gran medida gracias a la reacción por parte de los gobiernos y bancos centrales, aunque advirtió de la necesidad de continuar trabajando en la solución de la crisis y de mantener «el motor auxiliar» de los estímulos monetarios y fiscales.
Publicado en: http://www.abc.es/20090630/economia-economia/espana-tendra-septiembre-millo nes-20090630.html
De acuerdo con este indicador, España seguirá liderando la destrucción de empleo y la expansión del paro en el tercer trimestre, con un repunte interanual de más de dos millones de parados y la pérdida de 1.474.400 puestos de trabajo. La tasa de paro española se elevará así hasta el 19,7%, cifra superior en 8,3 puntos a la de un año atrás.
Por otra parte, la Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) reclamó ayer un análisis profundo del sistema de Seguridad Social, que pase por una reforma de las cotizaciones al sistema y por un aumento de forma gradual de la edad legal de jubilación hasta los 70 años, un límite «más compatible» con la situación actual.
Pensión pública máxima
En el último número de «Cuadernos de Información Económica», el profesor Manuel Lagares asegura que la reducción de las cotizaciones se podría compensar, si no hay otra salida, con una subida del IVA, al tiempo que apuesta por calcular la prestación a partir de las cotizaciones realmente efectuadas durante 20 ó 25 años de vida laboral.
Joaquín Almunia no descarta nuevos estímulos, aunque la economía «ya no está en caída libre»
En esta misma línea, Lagares destaca la importancia de crear una pensión pública máxima, con valores anualmente revisables con el IPC y recomienda una vuelta a los incentivos fiscales anteriores a la reforma del IRPF de 2006 para las aportaciones a los planes de pensiones. A su parecer, el sistema sólo será sostenible si se llevan a cabo estas reformas.
Política fiscal «activa»
Por su parte, el profesor y director de Funcas Victoriano Valle pide una «política fiscal activa» que pase por elevar el tipo medio de IRPF y corregir algunas «malformaciones» de la estructura tributaria actual, a través de una reducción del Impuesto de Sociedades y una subida del IVA para compensar las anteriores reducciones, cubrir el mayor gasto público recomendado y cerrar parcialmente el déficit estructural de la economía española.
A su parecer, elevar el tipo medio de IRPF permitirá corregir la «excesiva generosidad» de algunas desgravaciones sin interés económico y social, como los 400 euros o la ayuda a la vivienda.
No hay deflación
En cuanto a la evolución de los precios en España, Maria Jesús Fernández Sánchez asegura que las últimas caídas no han sido generales y que tienen un carácter transitorio, de forma que no se puede hablar de deflación. Además, a su parecer, las caídas tienen un efecto positivo, ya que permitirán recuperar la competitividad de la economía sin tener que reducir el poder adquisitivo de los salarios.
Por otra parte, el comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, constató ayer que la economía global «ya no se encuentra en caída libre» tras la fuerte contracción del último trimestre de 2008 y el primero de 2009, en gran medida gracias a la reacción por parte de los gobiernos y bancos centrales, aunque advirtió de la necesidad de continuar trabajando en la solución de la crisis y de mantener «el motor auxiliar» de los estímulos monetarios y fiscales.
Publicado en: http://www.abc.es/20090630/economia-economia/espana-tendra-septiembre-millo nes-20090630.html
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