Adiós, ladrillo adiós. Los españoles ya tienen claro que el tren del sector inmobiliario y de la construcción tuvieron su momento de gloria en nuestro país, dejaron pingües beneficios en muchos bolsillos, y que ahora el panorama es bien distinto. Que la crisis afecta a todos, en mayor o menor medida, también es un hecho. Los titulares de las noticias no dan tregua cuando cada día informan del aumento del paro, de la quiebra de empresas, de la falta de financiación, de la escasez de medidas por parte del Gobierno para poner fin a los varapalos a los bolsillos de los españoles...
Pero, lejos de ser catastrofistas con cifras al rojo vivo, tal y como invita la dura realidad por cierto, tratemos de poner un poco de luz en la inmensa oscuridad de nuestra incierta economía. Si bien es verdad que la construcción se apeó del tren del progreso, ¿qué sectores son los que, en las actuales circunstancias, servirán de motores en nuestra economía?
Los distintos analistas consultados por EMPRESA parten de la premisa de que el sector inmobiliario no volverá a ser lo que fue pero, es más, no habrá ningún sector que consiga las cifras de negocio que logró el inmobiliario. Pero, para dar respuesta a lo que califican como «la pregunta del millón», los expertos recomiendan comenzar por hacer un ejercicio de reflexión y echar la vista atrás. El ejercicio en cuestión consiste en determinar qué empresas españolas dieron el paso de salir fuera de nuestras fronteras hace quince años y tienen actualmente un buen posicionamiento. En este caso, destacan compañías como BBVA y Santander, «es decir, que podemos asegurar que la banca española, que goza de buena salud y está soportando mejor que otros países la crisis, generará una gran productividad porque está representada por empresas muy eficientes en la gestión», asegura Rafael Pampillón, economista de IE Business School.
Siguiendo con el mismo ejercicio, Pampillón destaca también los sectores de ingeniería de proyectos e infraestructuras como pilares para nuestra economía debido al enorme tirón que tienen también fuera de nuestras fronteras.
Pampillón destaca también los sectores de ingeniería de proyectos e infraestructuras como pilares para nuestra economía debido al enorme tirón que tienen también fuera de nuestras fronteras.
Sin fronteras, y como motor económico, también se presenta el sector de las telecomunicaciones que según el ministro de Industria, Miguel Sebastián, y el presidente consejero delegado de Vodafone España, Francisco Román, goza de buena salud, ya que España ocupa un lugar de privilegio en el desarrolllo de la banda ancha móvil entre los países de la OCDE. «La industria móvil contribuye a los más de 85.000 empleos directos que da el sector —asegura Román—. Además, la telefonía móvil no ha pedido ayudas públicas».
Imprescindibles
El sector tecnológico es, por tanto, puntero puesto que la naturaleza de sus productos y servicios es tan esencial que difícilmente son prescindibles. «Cuesta imaginar que alguien prescinda del teléfono móvil por la crisis, ¿verdad?», se plantea Jesús Banegas, presidente de la Asociación de Empresas de Tecnología de la Información y Comunicación (Aetic). Para Banegas este sector es, sin duda, un claro motor para la economía ya que las distintas tecnologías que se emplean en las empresas son necesarias para que la entidad no pierda eficiencia y productividad y, por tanto, quede fuera del mercado. «Además —añade Banegas— el futuro del sector está garantizado porque sus productos y servicios se renuevan constantemente y las compañías tienen que actualizarse para mantener su competitividad. Es decir, que la utilidad de las aplicaciones, la mejora de la competitividad empresarial y la fuerza de la innovación constante hacen que el sector tenga mucha fuerza para seguir creciendo y generar riqueza en todos los sectores económicos».
Entre las ventajas que presentan las tecnologías destaca, según el presidente de Aetic, el empleo que genera. «El que se forme y adquiera las destrezas y conocimientos necesarios tendrá empleo de por vida porque todos los ámbitos empresariales se relacionan con las tecnologías de una forma y otra. Por ello —añade Jesús Banegas— solicitamos al Gobierno que no sólo ayude a los sectores en crisis, sino a aquellos que son un claro soporte para la economía».
Entre las ventajas que presentan las tecnologías destaca, según el presidente de Aetic, el empleo que genera.
En relación directa con las TIC, José Pérez, director general de Asimelec (Asociación Multisectorial de Empresas Españolas de Electrónica y Comunicaciones), señala que la televisión digital terreste (TDT) supone un gran impulso económico. «El cambio a la TDT afecta desde a los radiodifusores —ya que habrá otros modelos de publicidad porque aumenta el número de canales—, a las infraestructuras —para dar cobertura a todos los españoles—, a los sistemas de adaptación de antenas, a los fabricantes de equipos —porque no todos llevan decodificadores—, e, incluso, afecta a las empresas de software que desarrollan sistemas de interactividad para, por ejemplo, poder pedir cita al médico a través de la tele». Según José Pérez existe un amplio espectro de empresas que a partir del apagón tecnológico, el 3 de abril de 2010, verán aumentada su actividad económica, tal y como está ocurriendo en otros países que nos llevan la delantera en este asunto, como son Italia y Reino Unido.
Los analistas también coinciden en apuntar al sector energético, en el que se requiere grandes dosis de inversión, sobre todo en energías «verdes» según señalan. Todo lo que esté orientado a crecer de manera sostenible mediante sistemas de producción de energía, tiene una gran salida. «Hay un gran campo de alternativas para producir energía eficiente y amigable con el medio ambiente —señala Jordi Vinaixa, director académico del Instituto de Iniciativas Emprendedoras de Esade—». España destaca ya en energía eólica, pero hay otros campos, incluso más económicos, con desarrollos muy grandes como la utilización de olas y mareas para producir energía.
Vinaixa apunta que hay investigaciones en fase experimental y en cuanto arranquen serán un gran filón. «En Esade se ha presentado un proyecto experimental para el desarrollo de jatrofa, una planta muy interesante —asegura el director académico— porque no es comestible y crece en terrenos poco aptos para otras plantas que sí lo son —lo que no perjudica ni siquiera al coste de éstas últimas—, y cuenta con la peculiaridad de que produce combustible biodiésel».
El medio ambiente también es una apuesta con mucho recorrido, según Jordi Vinaixa. En este sentido tendrán un gran éxito aquellas acciones encaminadas a la reducción de residuos en los diferentes campos de trabajo, como el farmacéutico. También aquellas actividades que tengan relación con la menor utilización del papel. En este sentido, internet se presenta como un gran filón a la hora de hacer negocios porque, aunque sea relativamente fácil montar un negocio en internet, lo difícil es que salga bien y se gane dinero con ello. «Los empresarios que sepan hacerlo bien ganarán mucho dinero y generarán nuevos negocios porque en este soporte van en cadena», afirma Vinaixa.
Vinaixa apunta que hay investigaciones en fase experimental y en cuanto arranquen serán un gran filón
Otros sectores que se van a mantener saneados durante la crisis son el farmacéutico y la sanidad en general, pero también y muy en particular aquellos servicios dirigidos a la atención de personas mayores y con dependencia, ya que hay una gran demanda de soluciones para resolver situaciones dramáticas y mejorar su calidad de vida.
Servicios a tercera edad
Rafael Pampillón, de IE, coincide en que la salida de la crisis en España pasa también por el desarrollo del sector servicios, en el que España es muy competitiva, pero aún va más allá. «La mayor parte de la inversión española en el exterior está en los sectores bancario, distribución, ingeniería, pero también en la gestión de infraestructuras (aeropuertos, autopistas...), gestión de aguas, basuras, electricidad, hoteles, producción y distribución de energía, energías renovables, construcción de viviendas y de obras públicas, etc.».
A pesar de que en momentos de crisis, uno de los primeros recortes que realizan las empresas son los gastos en formación, diversos expertos aseguran que en lo que respecta a programas MBA, tienden a una mayor demanda. En el caso de los profesionales que se quedan en paro, los postgrados les ayudan a ocupar su tiempo libre para formarse y dar un empujón a su trayectoria, ya que les dota de un valor añadido que les facilitará encontrar un empleo cuando la competencia es mayor porque hay más candidatos a un puesto. Al mismo tiempo, los profesionales en activo, ven en los MBA una oportunidad de ser más competitivos para progresar en su trayectoria.
Publicado en: http://www.abc.es/20090308/economia-economia/vida-tras-ladrillo-20090308043 7.html
lunes, 9 de marzo de 2009
La crisis y el paro obligan a los inmigrantes a regresar a sus países
Escrito por Alicia Martín / Marina de la Cruz
Igual que vinieron, se van. La crisis económica está haciendo que muchos de los inmigrantes de Alcalá, que son un quinto de la población complutense, hagan la maleta. De momento, han dejado de venir. Caseros, comerciantes y hosteleros ya los echan de menos.
Alcalá es el tercer municipio con más inmigrantes de la Comunidad de Madrid en relación a su población, pero la llegada de extranjeros se ha frenado en 2008 en toda la región, según datos del Gobierno regional. Desde el mes de octubre la cifra de llegada se ha estancado y el contador empieza a correr a la inversa. El flujo migratorio se ha invertido, concluyen los expertos. Y eso sucede en una ciudad cuyo mercado de alquiler depende sobre todo de los inmigrantes y de los estudiantes, y con comercios y bares donde han desempeñado un protagonismo singular. Si lleva días sin ver a su vecino extranjero, es posible que no lo vea más.
Maria Tiutiu es rumana y comercial de la empresa Hercesa y asegura que “cada fin de semana se marcha un montón de gente, porque como no tienen trabajo y no pueden pagar sus pisos, no tienen más opción que volver". Por ello, indica que “que es el peor momento que estamos pasando los rumanos en Alcalá. Sólo en el fin de semana pasado se marcharon cuatro familias de mi bloque. Se están quedando vacíos muchísimos pisos". Una idea que constatan en las inmobiliarias y que Gheorghe Gainar reconoce al explicar que “muchos rumanos va al banco a dejar las llaves de la casa porque vuelven a su país”.
DEJAN DE VENIR "POR PRIMERA VEZ"
A finales de 2008, las autorizaciones de trabajo registradas en España fueron 50.000 menos que en 2007. Los inmigrantes que llegan por el método de la reagrupación familiar descendieron en 30.000 personas. Y unos 2.000 han regresado a su país a través del retorno voluntario. Según la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, “por primera vez” en la historia, los inmigrantes están dejando de venir a España. “La crisis económica tendrá y está teniendo ya un efecto directo muy importante en términos de descenso de la llegada de ciudadanos de otros países a España”, afirmó ayer Rumí.
Los hijos de inmigrantes que viven el la capital también muestran su deseo de regresar al país de sus padres, según un estudio de las universidades de Comillas, Princeton y Clemson: cuatro de cada diez no tiene interés en seguir viviendo en Madrid, y sólo un tercio se considera español, mientras que el resto se identifica más con la nacionalidad de sus padres. Un 53% quiere ir a la universidad, pero sólo el 23% confía en lograrlo.
Además, Maria Tiutiu añade que “los que más lo están sufriendo son los niños, que son más españoles que rumanos y tienen que empezar otra vida allí. Hasta el año pasado muchos colegios tenían problemas para formar clases, porque faltaban niños, y ahora no dan abasto, por la cantidad de familias que están volviendo de España".
También, el paro está haciendo estragos entre los alcalaínos que proceden de otros países. El consejero de Inmigración de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández Lasquetty, reconoció que el crecimiento de desempleo entre los inmigrantes “es una gran preocupación para el Gobierno de la Comunidad de Madrid". Según las cifras que maneja el Gobierno regional, “el desempleo entre los inmigrantes está creciendo ligeramente por encima del de los españoles", lo que supone un problema tanto para los afincados en España como para las familias que esperan en el país de origen
Por otro lado, algunos de los que no se han ido todavía pretenden hacerlo en un plazo de cinco años. Según un estudio realizado por la Fundación Soros, entre más de 830 inmigrantes residentes en Alcalá, Coslada, Arganda del Rey y Torrejón de Ardoz, un tercio de los rumanos que viven en la Comunidad aseguran que volverán a su país en el próximo lustro.
Vasilica Petrescu es de los que piensan así. “Cuando pase la crisis volveremos a nuestro país, pero con los españoles, porque la UE dará ayudas a los países recién llegados y empezará a haber mucho más trabajo. Rumanía tiene que crecer. De momento, los que se van quieren volver a España, porque la situación allí es muy mala”.
José Miguel Martínez. "Muchos no pueden hacer frente a las hipotecas y se van"
“Para muchos inmigrantes, la subida del Euríbor se ha juntado con el aumento del desempleo. Muchos no pueden hacer frente a sus hipotecas, y se están marchando”, explica José Miguel Martínez, directivo de la inmobiliaria Metro Cuadrado. Desde su empresa ven con frecuencia las dificultades que pasan estos colectivos, y las opciones a las que tienen que recurrir. “Muchos están recurriendo a la dación en pago: como no pueden hacer frente a la deuda, entregan al banco las llaves y las escrituras, a cambio de que se les condone la hipoteca. Otros se marchan a sus países directamente”, dice Martínez.
El boom de la compra de vivienda por parte de los inmigrantes, dice el asesor inmobiliario, empezó hace unos cuatro años y acabó hace uno, cuando empezaron a disminuir los créditos. “Ahora muchos intentan vender sus casas, pero no pueden, porque el valor de la deuda es superior al valor de venta actual”, explica Martínez. Muchos de ellos estaban empleados en la construcción, donde ganaban buenos salarios, y ahora se encuentran en desempleo; por lo que, dice, “han pasado de ser clientes preferentes para los bancos a no querer ni verlos, porque están a la cabeza de las listas de morosidad”. Muchos compraban, afirma el asesor, “avalados por personas en su misma situación, con las que tenían un vínculo familiar o afectivo”. Junto a los que intentan, con poco éxito, vender su vivienda para marcharse, están los que intentan economizar los alquileres, y cada vez más optan por compartir vivienda con más compatriotas. “Cada vez más, buscando economizar todo lo que pueden, deciden alquilar un piso entre varias familias; o alquilar habitaciones, para rentabilizar la casa”, dice Martínez. Los propietarios inmigrantes que intentan vender su vivienda suponen el 20% de la clientela de Metro Cuadrado, una cifra que ha aumentado a raíz de la crisis.
Publicado en: http://www.diariodealcala.es/content/view/8284/52/
Igual que vinieron, se van. La crisis económica está haciendo que muchos de los inmigrantes de Alcalá, que son un quinto de la población complutense, hagan la maleta. De momento, han dejado de venir. Caseros, comerciantes y hosteleros ya los echan de menos.
Alcalá es el tercer municipio con más inmigrantes de la Comunidad de Madrid en relación a su población, pero la llegada de extranjeros se ha frenado en 2008 en toda la región, según datos del Gobierno regional. Desde el mes de octubre la cifra de llegada se ha estancado y el contador empieza a correr a la inversa. El flujo migratorio se ha invertido, concluyen los expertos. Y eso sucede en una ciudad cuyo mercado de alquiler depende sobre todo de los inmigrantes y de los estudiantes, y con comercios y bares donde han desempeñado un protagonismo singular. Si lleva días sin ver a su vecino extranjero, es posible que no lo vea más.
Maria Tiutiu es rumana y comercial de la empresa Hercesa y asegura que “cada fin de semana se marcha un montón de gente, porque como no tienen trabajo y no pueden pagar sus pisos, no tienen más opción que volver". Por ello, indica que “que es el peor momento que estamos pasando los rumanos en Alcalá. Sólo en el fin de semana pasado se marcharon cuatro familias de mi bloque. Se están quedando vacíos muchísimos pisos". Una idea que constatan en las inmobiliarias y que Gheorghe Gainar reconoce al explicar que “muchos rumanos va al banco a dejar las llaves de la casa porque vuelven a su país”.
DEJAN DE VENIR "POR PRIMERA VEZ"
A finales de 2008, las autorizaciones de trabajo registradas en España fueron 50.000 menos que en 2007. Los inmigrantes que llegan por el método de la reagrupación familiar descendieron en 30.000 personas. Y unos 2.000 han regresado a su país a través del retorno voluntario. Según la secretaria de Estado de Inmigración y Emigración, Consuelo Rumí, “por primera vez” en la historia, los inmigrantes están dejando de venir a España. “La crisis económica tendrá y está teniendo ya un efecto directo muy importante en términos de descenso de la llegada de ciudadanos de otros países a España”, afirmó ayer Rumí.
Los hijos de inmigrantes que viven el la capital también muestran su deseo de regresar al país de sus padres, según un estudio de las universidades de Comillas, Princeton y Clemson: cuatro de cada diez no tiene interés en seguir viviendo en Madrid, y sólo un tercio se considera español, mientras que el resto se identifica más con la nacionalidad de sus padres. Un 53% quiere ir a la universidad, pero sólo el 23% confía en lograrlo.
Además, Maria Tiutiu añade que “los que más lo están sufriendo son los niños, que son más españoles que rumanos y tienen que empezar otra vida allí. Hasta el año pasado muchos colegios tenían problemas para formar clases, porque faltaban niños, y ahora no dan abasto, por la cantidad de familias que están volviendo de España".
También, el paro está haciendo estragos entre los alcalaínos que proceden de otros países. El consejero de Inmigración de la Comunidad de Madrid, Javier Fernández Lasquetty, reconoció que el crecimiento de desempleo entre los inmigrantes “es una gran preocupación para el Gobierno de la Comunidad de Madrid". Según las cifras que maneja el Gobierno regional, “el desempleo entre los inmigrantes está creciendo ligeramente por encima del de los españoles", lo que supone un problema tanto para los afincados en España como para las familias que esperan en el país de origen
Por otro lado, algunos de los que no se han ido todavía pretenden hacerlo en un plazo de cinco años. Según un estudio realizado por la Fundación Soros, entre más de 830 inmigrantes residentes en Alcalá, Coslada, Arganda del Rey y Torrejón de Ardoz, un tercio de los rumanos que viven en la Comunidad aseguran que volverán a su país en el próximo lustro.
Vasilica Petrescu es de los que piensan así. “Cuando pase la crisis volveremos a nuestro país, pero con los españoles, porque la UE dará ayudas a los países recién llegados y empezará a haber mucho más trabajo. Rumanía tiene que crecer. De momento, los que se van quieren volver a España, porque la situación allí es muy mala”.
José Miguel Martínez. "Muchos no pueden hacer frente a las hipotecas y se van"
“Para muchos inmigrantes, la subida del Euríbor se ha juntado con el aumento del desempleo. Muchos no pueden hacer frente a sus hipotecas, y se están marchando”, explica José Miguel Martínez, directivo de la inmobiliaria Metro Cuadrado. Desde su empresa ven con frecuencia las dificultades que pasan estos colectivos, y las opciones a las que tienen que recurrir. “Muchos están recurriendo a la dación en pago: como no pueden hacer frente a la deuda, entregan al banco las llaves y las escrituras, a cambio de que se les condone la hipoteca. Otros se marchan a sus países directamente”, dice Martínez.
El boom de la compra de vivienda por parte de los inmigrantes, dice el asesor inmobiliario, empezó hace unos cuatro años y acabó hace uno, cuando empezaron a disminuir los créditos. “Ahora muchos intentan vender sus casas, pero no pueden, porque el valor de la deuda es superior al valor de venta actual”, explica Martínez. Muchos de ellos estaban empleados en la construcción, donde ganaban buenos salarios, y ahora se encuentran en desempleo; por lo que, dice, “han pasado de ser clientes preferentes para los bancos a no querer ni verlos, porque están a la cabeza de las listas de morosidad”. Muchos compraban, afirma el asesor, “avalados por personas en su misma situación, con las que tenían un vínculo familiar o afectivo”. Junto a los que intentan, con poco éxito, vender su vivienda para marcharse, están los que intentan economizar los alquileres, y cada vez más optan por compartir vivienda con más compatriotas. “Cada vez más, buscando economizar todo lo que pueden, deciden alquilar un piso entre varias familias; o alquilar habitaciones, para rentabilizar la casa”, dice Martínez. Los propietarios inmigrantes que intentan vender su vivienda suponen el 20% de la clientela de Metro Cuadrado, una cifra que ha aumentado a raíz de la crisis.
Publicado en: http://www.diariodealcala.es/content/view/8284/52/
jueves, 5 de febrero de 2009
La patronal plantea que los despidos le cuesten menos de la mitad
Cada uno lee la crisis según le conviene. Y cada uno tiene sus recetas para combatirla, aunque sean viejas. La patronal madrileña (CEIM) presentó ayer las suyas. Entre ellas figura una aspiración clásica de la clase empresarial española, rebajar el coste por despido. No es la única. CEIM también pide medidas que atajen uno de los principales problemas con los que chocan las empresas ahora: la falta de liquidez. Iniciativas que tratan de atajar una "sangría", como la definió el presidente de organización, Arturo Fernández, que se cobró en enero 800 nuevos parados a diario.
Las propuestas empresariales madrileñas no se dirigen al diálogo social regional. Lo planteado excede las competencias autonómicas. Así, la organización admite que su documento se dirige a la patronal española (CEOE), para que ésta lleve sus planteamientos al diálogo social estatal. Para los empresarios, lo deseable sería una reforma que rebajara los costes de despido "al entorno de los 20 días por año trabajado, en consonancia con la media europea". Pero mientras ésta llega, pide un "contrato de crisis" que ya recoja esa indemnización de 20 días. La compensación actual se sitúa en 45 días por año trabajado.
La propuesta no tiene carácter retroactivo y es temporal. Pero si funciona y lo aceptan todas las partes podría transformarse en definitiva, según explicó Fernández. Su objetivo es "la creación rapidísima de empleo y la llegada inmediata de liquidez a las empresas", según los responsables de CEIM.
Para atajar la falta de liquidez que asfixia a muchas empresas (el 80% de las pymes españolas, según el Consejo Superior de Cámaras de Comercio), los empresarios proponen rebajas y aplazamientos fiscales.Si abaratar el despido es una vieja aspiración empresarial, no lo es menos la rebaja del impuesto de sociedades. CEIM habla de dejarlo en el 25% (ahora supone el 30% de los beneficios de una compañía) e, incluso, ir más allá para las pequeñas y medianas empresas (el 98% de las 520.000 firmas madrileñas): dejarlo en el 12,5% para los primeros 120.000 euros de ganancias.
Otra reclamación en la misma línea es la rebaja de cuotas patronales a la Seguridad Social en cinco puntos. Además, CEIM propone el aplazamiento de su pago en tres meses para las empresas que tengan problemas, y del IVA, en nueve, en ambos casos sin tener que hacer frente a garantías ni intereses de demora. Esto último sería un cambio importante con la situación actual, sobre todo en lo referente al IVA, pues toda deuda tributaria exige para ser aplazada un aval en el caso de ser superior a los 6.000 euros y pagar unos intereses del 7% anual.
Para completar el plan, los empresarios proponen un observatorio "que controle y garantice que el dinero público facilitado a las entidades financieras [en referencia a las medidas del Ejecutivo central] lleguen a las empresas y los ciudadanos".
"Situaciones excepcionales requieren medidas excepcionales", afirman los responsables de la patronal madrileña para definir su propuesta y defender su inmediata puesta en marcha. En su opinión, de retrasarse mucho su funcionamiento, la viabilidad de un 15% de las pymes españolas estaría comprometidas, una afirmación que sustentaron en el estudio presentado ayer por el Consejo Superior de Cámaras de Comercio. "Tenemos que hacer algo para cortar esta sangría en la que se augura que, de seguir así, a finales de año habrá cuatro millones de parados [en toda España], algo insostenible", opinó Arturo Fernández.
Pero sus deseos no serán fáciles de cumplir. Más bien, al contrario. Si CEOE hace suyo el plan de la patronal madrileña -Fernández es también vicepresidente de esta organización- y lo lleva a las mesas del diálogo social estatal, allí se encontrará con la oposición de los sindicatos y el Ejecutivo. Al menos en lo que se refiere a abaratar las indemnizaciones por despido. O sea, al "contrato de crisis". Ayer mismo, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, reiteró su rechazo a esta rebaja como instrumento para flexibilizar el mercado laboral español, pues, según las palabras del ministro, ya hay "excesiva flexibilidad".
El argumento de Corbacho se apoya en la alta tasa de temporalidad española, el 27%. Una situación que ha permitido a las empresas realizar rápidos ajustes de plantillas. Así se explica en buena medida el fulgurante aumento del paro en el último año. Sólo en Madrid la tasa subió casi cuatro puntos, del 6,4% al 10,15% (en toda España alcanza el 13,9%). Un ritmo que no aminora a tenor de los datos, conocidos el martes. El paro registrado creció en la región en 23.923 desempleados en enero respecto a diciembre (hasta sumar 369.259 en total) y la afiliación a la Seguridad Social cayó en 48.310 en un mes y en 106.748 en un año, dos indicadores que presagian que la destrucción de empleo continúa.
Tampoco los sindicatos se mostraron comprensivos con esta propuesta patronal. Desde que comenzó la crisis, las centrales de trabajadores argumentan que ésta no tiene causas laborales. En consecuencia, no es por esta vía por la que hay que buscar soluciones, sino por el cambio del modelo productivo, hasta ahora asentado en la construcción. Y ayer, los responsables madrileños no variaron el discurso.
José Ricardo Martínez, máximo responsable de UGT en Madrid, calificó el planteamiento de "inoportuno". Para el líder sindical, es una propuesta que no se ajusta a la realidad madrileña, ya que el 80% de los contratos que se firman en la región son temporales. En cambio, Martínez sí que se mostró comprensivo con la posibilidad de aplazar los pagos de cuotas a la Seguridad Social (no con la rebaja) y el IVA, ya que aportaría liquidez a las empresas. Para Martínez, la propuesta de la patronal madrileña en realidad lo es de la CEOE para explorar la reacción social. "La CEIM no hace las cosas sin contar con su organización estatal", afirma.
En la otra orilla sindical tienen una opinión distinta. Para Javier López, máximo responsable de CC OO en la región, la intención de Fernández es marcar el camino a Gerardo Díaz Ferrán, el presidente de CEOE.
En lo que sí coincidió López con su homólogo de UGT es en el rechazo del abaratamiento del despido. Para él, sindicatos y empresarios madrileños tienen que hablar de la situación de la industria, de los colectivos afectados por el desempleo y de implicar a las entidades financieras, "sobre todo a Caja Madrid", para que la liquidez alcance a las familias y las empresas, si es necesario con el aval de la comunidad autónoma.
Publicado en: http://www.elpais.com/articulo/madrid/patronal/plantea/despidos/le/cuesten/ mitad/elpepiespmad/20090205elpmad_2/Tes
Las propuestas empresariales madrileñas no se dirigen al diálogo social regional. Lo planteado excede las competencias autonómicas. Así, la organización admite que su documento se dirige a la patronal española (CEOE), para que ésta lleve sus planteamientos al diálogo social estatal. Para los empresarios, lo deseable sería una reforma que rebajara los costes de despido "al entorno de los 20 días por año trabajado, en consonancia con la media europea". Pero mientras ésta llega, pide un "contrato de crisis" que ya recoja esa indemnización de 20 días. La compensación actual se sitúa en 45 días por año trabajado.
La propuesta no tiene carácter retroactivo y es temporal. Pero si funciona y lo aceptan todas las partes podría transformarse en definitiva, según explicó Fernández. Su objetivo es "la creación rapidísima de empleo y la llegada inmediata de liquidez a las empresas", según los responsables de CEIM.
Para atajar la falta de liquidez que asfixia a muchas empresas (el 80% de las pymes españolas, según el Consejo Superior de Cámaras de Comercio), los empresarios proponen rebajas y aplazamientos fiscales.Si abaratar el despido es una vieja aspiración empresarial, no lo es menos la rebaja del impuesto de sociedades. CEIM habla de dejarlo en el 25% (ahora supone el 30% de los beneficios de una compañía) e, incluso, ir más allá para las pequeñas y medianas empresas (el 98% de las 520.000 firmas madrileñas): dejarlo en el 12,5% para los primeros 120.000 euros de ganancias.
Otra reclamación en la misma línea es la rebaja de cuotas patronales a la Seguridad Social en cinco puntos. Además, CEIM propone el aplazamiento de su pago en tres meses para las empresas que tengan problemas, y del IVA, en nueve, en ambos casos sin tener que hacer frente a garantías ni intereses de demora. Esto último sería un cambio importante con la situación actual, sobre todo en lo referente al IVA, pues toda deuda tributaria exige para ser aplazada un aval en el caso de ser superior a los 6.000 euros y pagar unos intereses del 7% anual.
Para completar el plan, los empresarios proponen un observatorio "que controle y garantice que el dinero público facilitado a las entidades financieras [en referencia a las medidas del Ejecutivo central] lleguen a las empresas y los ciudadanos".
"Situaciones excepcionales requieren medidas excepcionales", afirman los responsables de la patronal madrileña para definir su propuesta y defender su inmediata puesta en marcha. En su opinión, de retrasarse mucho su funcionamiento, la viabilidad de un 15% de las pymes españolas estaría comprometidas, una afirmación que sustentaron en el estudio presentado ayer por el Consejo Superior de Cámaras de Comercio. "Tenemos que hacer algo para cortar esta sangría en la que se augura que, de seguir así, a finales de año habrá cuatro millones de parados [en toda España], algo insostenible", opinó Arturo Fernández.
Pero sus deseos no serán fáciles de cumplir. Más bien, al contrario. Si CEOE hace suyo el plan de la patronal madrileña -Fernández es también vicepresidente de esta organización- y lo lleva a las mesas del diálogo social estatal, allí se encontrará con la oposición de los sindicatos y el Ejecutivo. Al menos en lo que se refiere a abaratar las indemnizaciones por despido. O sea, al "contrato de crisis". Ayer mismo, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, reiteró su rechazo a esta rebaja como instrumento para flexibilizar el mercado laboral español, pues, según las palabras del ministro, ya hay "excesiva flexibilidad".
El argumento de Corbacho se apoya en la alta tasa de temporalidad española, el 27%. Una situación que ha permitido a las empresas realizar rápidos ajustes de plantillas. Así se explica en buena medida el fulgurante aumento del paro en el último año. Sólo en Madrid la tasa subió casi cuatro puntos, del 6,4% al 10,15% (en toda España alcanza el 13,9%). Un ritmo que no aminora a tenor de los datos, conocidos el martes. El paro registrado creció en la región en 23.923 desempleados en enero respecto a diciembre (hasta sumar 369.259 en total) y la afiliación a la Seguridad Social cayó en 48.310 en un mes y en 106.748 en un año, dos indicadores que presagian que la destrucción de empleo continúa.
Tampoco los sindicatos se mostraron comprensivos con esta propuesta patronal. Desde que comenzó la crisis, las centrales de trabajadores argumentan que ésta no tiene causas laborales. En consecuencia, no es por esta vía por la que hay que buscar soluciones, sino por el cambio del modelo productivo, hasta ahora asentado en la construcción. Y ayer, los responsables madrileños no variaron el discurso.
José Ricardo Martínez, máximo responsable de UGT en Madrid, calificó el planteamiento de "inoportuno". Para el líder sindical, es una propuesta que no se ajusta a la realidad madrileña, ya que el 80% de los contratos que se firman en la región son temporales. En cambio, Martínez sí que se mostró comprensivo con la posibilidad de aplazar los pagos de cuotas a la Seguridad Social (no con la rebaja) y el IVA, ya que aportaría liquidez a las empresas. Para Martínez, la propuesta de la patronal madrileña en realidad lo es de la CEOE para explorar la reacción social. "La CEIM no hace las cosas sin contar con su organización estatal", afirma.
En la otra orilla sindical tienen una opinión distinta. Para Javier López, máximo responsable de CC OO en la región, la intención de Fernández es marcar el camino a Gerardo Díaz Ferrán, el presidente de CEOE.
En lo que sí coincidió López con su homólogo de UGT es en el rechazo del abaratamiento del despido. Para él, sindicatos y empresarios madrileños tienen que hablar de la situación de la industria, de los colectivos afectados por el desempleo y de implicar a las entidades financieras, "sobre todo a Caja Madrid", para que la liquidez alcance a las familias y las empresas, si es necesario con el aval de la comunidad autónoma.
Publicado en: http://www.elpais.com/articulo/madrid/patronal/plantea/despidos/le/cuesten/ mitad/elpepiespmad/20090205elpmad_2/Tes
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