El vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, afirmó hoy que "no se puede pensar que el modelo de construcción puede ser eterno", por lo que precisó necesario "volver a un modelo sostenible" mediante un proceso en el que el empleo "pueda ser sustituido en el sector servicios".
En respuesta a una pregunta del Entesa Catalana de Progrés en el Senado, Solbes añadió, por otro lado, que la inversión en vivienda "sólo se ha desacelerado ligeramente" en el primer trimestre del año y se ha visto compensada por la inversión en infraestructuras y por el "excelente" comportamiento de la inversión en bienes de equipo.
Solbes aludió, asimismo, a una corrección del "excesivo dinamismo" de la demanda de los hogares, a un crecimiento de las exportaciones y la menor retracción del sector exterior, así como a una mejora de la productividad, para asegurar que "la economía española "está en la buena línea" en términos de corrección del modelo de crecimiento.
Con todo, afirmó que "esta bonanza" no debe hacer olvidar algunos problemas que actualmente sufre la economía española, como los actuales niveles de inflación, y los déficits en productividad y competitividad.
En cuanto a la situación del empleo, Solbes constató que "sigue teniendo un comportamiento muy alto", especialmente en el sector servicios. Además, y en respuesta a una pregunta de la senadora del Grupo Popular, María del Mar Angulo, explicó que la renta media per cápita al año es en este momento de 22.979 euros, lo que supone un 18% más que en 2004.
Asimismo, subrayó que el Salario Mínimo Interprofesional se sitúa actualmente en los 570 euros, un 23,9% por encima de los 460 euros que se percibían con el Gobierno del PP, y sólo 30 euros por debajo del objetivo marcado por el actual Ejecutivo (600 euros).
Por otro lado, la senadora 'popular', aseguró que casi 20 millones de trabajadores en España tienen sueldos iguales o inferiores a los 1.000 euros, dato que Solbes desmintió diciendo que en España no hay más de 19,1 millones de asalariados.
Pese a esta aclaración, Angulo acusó al Gobierno de "esconder tras las grandes cifras macroeconómicas que el bienestar de los españoles en términos de renta per cápita ha dejado de acercarse al de los europeos". Además, afirmó que "no se han abordado las reformas necesarias para solventar la precariedad laboral".
En réplica a las acusaciones de los 'populares', que mantuvieron durante toda su intervención la existencia de casi 20 millones de 'mileuristas', Solbes acusó a Angulo de seguir "el manual de ataque a la política económica de Génova".
http://www.eleconomista.es/mercados-cotizaciones/noticias/220913/05/07/Econ omia-Macro-Solbes-espera-que-el-empleo-que-se-pueda-perder-en-la-construcci on-sea-absorbido-por-el-sector-servicio.html
sábado, 2 de junio de 2007
Las mujeres españolas son las más emprendedoras de Europa
Las mujeres españolas son las más emprendedoras de Europa, ya que el 22 por ciento crea su propia empresa, mientras que en Europa esa cifra se reduce a ocho de cada cien, e incluso en los países nórdicos disminuye hasta el 5 por ciento. España es el cuarto país de la Unión Europea en creación de empresas por delante de Alemania, Francia y Reino Unido, según el último informe GEM, publicado por Deloitte.
La edad media de las emprendedoras ha bajado de los 42 años a los 37, y uno de los datos más significativos es que el porcentaje de españolas empresarias es del 39%, la cifra más alta de la UE, según Deloitte. Este dato pone de manifiesto según Francisco Serrano, profesor de la escuela de negocios ESIC, "la madurez de la incorporación de la mujer al mercado laboral y el esfuerzo de las instituciones públicas para fomentar el empresariado femenino".
Para Inger Berggren, presidenta del Banco Mundial de la Mujer en España (BMM), es muy importante el apoyo de la Administración y "sobre todo el de las Cajas de Ahorros, pero también es cierto que detrás de la mujer empresaria se esconde el fantasma del paro y la falta de oportunidades." "La iniciativa empresarial de las mujeres españolas surge como respuesta al desempleo, a situaciones de discriminación laboral, a dificultades para el reconocimiento de estudios, cuando son inmigrantes, o como alternativa al servicio doméstico", explicó Berggren.
El empuje de la inmigración
En nuestro país hay tres millones de personas que trabajan por cuenta propia, de las que cerca de un millón son mujeres (un 25 por ciento inmigrantes). El último estudio de impacto del BMM en España acredita que las españolas recurren al autoempleo con expectativas de salidas profesionales, mientras que las inmigrantes (65%) buscan el microcrédito (pequeño préstamo sin aval) como alternativa al servicio doméstico, creando pequeños negocios étnicos.
Por sectores, el 30% de los inmigrantes autónomos, la mayoría mujeres, desarrollan sus actividades en comercios, el 16% en construcción, el 14 por ciento en servicios inmobiliarios y el 11 en hostelería. De los 241.000 inmigrantes que trabajan por cuenta propia, el 52% son mujeres, sin embargo, poco más de dos tercios de los empleados extranjeros afiliados a la seguridad social son mujeres.
El informe GEM cuya parte española ha sido coordinado por el Instituto de Empresa, detalla cómo la alta presencia de inmigrantes en la sociedad española se está dejando notar también en la creación empresarial: un 14,2% de los extranjeros asentados en nuestro país intenta poner en marcha su propio negocio.
Inger Bregreen, dijo que en España, la población extranjera femenina supera a la masculina, y sólo en Madrid, 60 de cada cien inmigrantes son mujeres. "En los dos últimos años, el 65% de las solicitudes de financiación tramitadas por este organismo corresponden a mujeres inmigrantes y de éstas, el 92% son mujeres latinoamericanas que montaron pequeños negocios".
El informe destaca que "la población inmigrante, mayoritariamente de procedencia latinoamericana, es proporcionalmente más emprendedora que la población autóctona y emprende por necesidad, y lo hacen principalmente en el sector terciario y hostelero". Según el informe GEM, el porcentaje de emprendedores con estudios superiores se consolida en España, alcanzando un 39% del total, mientras desciende el número de personas sin estudios que inician un actividad empresarial.
http://www.bolsacinco.com/070528080319B5_mujeres_emprendedoras_europa.htm
La edad media de las emprendedoras ha bajado de los 42 años a los 37, y uno de los datos más significativos es que el porcentaje de españolas empresarias es del 39%, la cifra más alta de la UE, según Deloitte. Este dato pone de manifiesto según Francisco Serrano, profesor de la escuela de negocios ESIC, "la madurez de la incorporación de la mujer al mercado laboral y el esfuerzo de las instituciones públicas para fomentar el empresariado femenino".
Para Inger Berggren, presidenta del Banco Mundial de la Mujer en España (BMM), es muy importante el apoyo de la Administración y "sobre todo el de las Cajas de Ahorros, pero también es cierto que detrás de la mujer empresaria se esconde el fantasma del paro y la falta de oportunidades." "La iniciativa empresarial de las mujeres españolas surge como respuesta al desempleo, a situaciones de discriminación laboral, a dificultades para el reconocimiento de estudios, cuando son inmigrantes, o como alternativa al servicio doméstico", explicó Berggren.
El empuje de la inmigración
En nuestro país hay tres millones de personas que trabajan por cuenta propia, de las que cerca de un millón son mujeres (un 25 por ciento inmigrantes). El último estudio de impacto del BMM en España acredita que las españolas recurren al autoempleo con expectativas de salidas profesionales, mientras que las inmigrantes (65%) buscan el microcrédito (pequeño préstamo sin aval) como alternativa al servicio doméstico, creando pequeños negocios étnicos.
Por sectores, el 30% de los inmigrantes autónomos, la mayoría mujeres, desarrollan sus actividades en comercios, el 16% en construcción, el 14 por ciento en servicios inmobiliarios y el 11 en hostelería. De los 241.000 inmigrantes que trabajan por cuenta propia, el 52% son mujeres, sin embargo, poco más de dos tercios de los empleados extranjeros afiliados a la seguridad social son mujeres.
El informe GEM cuya parte española ha sido coordinado por el Instituto de Empresa, detalla cómo la alta presencia de inmigrantes en la sociedad española se está dejando notar también en la creación empresarial: un 14,2% de los extranjeros asentados en nuestro país intenta poner en marcha su propio negocio.
Inger Bregreen, dijo que en España, la población extranjera femenina supera a la masculina, y sólo en Madrid, 60 de cada cien inmigrantes son mujeres. "En los dos últimos años, el 65% de las solicitudes de financiación tramitadas por este organismo corresponden a mujeres inmigrantes y de éstas, el 92% son mujeres latinoamericanas que montaron pequeños negocios".
El informe destaca que "la población inmigrante, mayoritariamente de procedencia latinoamericana, es proporcionalmente más emprendedora que la población autóctona y emprende por necesidad, y lo hacen principalmente en el sector terciario y hostelero". Según el informe GEM, el porcentaje de emprendedores con estudios superiores se consolida en España, alcanzando un 39% del total, mientras desciende el número de personas sin estudios que inician un actividad empresarial.
http://www.bolsacinco.com/070528080319B5_mujeres_emprendedoras_europa.htm
Innovación, un sueño que cuesta hacer realidad
Más del 70% de las pymes españolas reconoce que la investigación y el desarrollo (I+D) no forma parte de su estrategia.
BORJA VILASECA
Para poder competir en el mercado global, "a la empresa española no le queda más remedio que innovar". En los últimos años, ésta ha sido una de las afirmaciones más reiteradas por los portavoces de la realidad empresarial. Sin embargo, más del 70% de las pymes reconoce que la innovación no forma parte de su estrategia actual, según el Centro de Investigaciones Sociológicas. La Unión Europea, por su parte, quiere que la inversión de proyectos de innovación alcance el 3% del PIB de sus países miembros. Para entonces, España -que ahora mismo destina el 1,13%- sueña con haber alcanzado el 2%, según el Instituto Nacional de Estadística. Los expertos señalan la necesidad de concentrar las inversiones en investigación y desarrollo (I+D) y mejorar la transferencia tecnológica entre universidad y empresa. El año pasado, el CDTI aprobó 1.032 proyectos innovadores, concediendo subvenciones y créditos sin intereses a empresas por valor de 802 millones de euros.
Uno de los principales argumentos de muchos pequeños y medianos empresarios españoles para no innovar suele ser la falta de presupuesto. Pero como suele decir el famoso empresario e informático Steve Jobs, presidente de la multinacional Apple, "la innovación no tiene nada que ver con cuántos dólares te gastas en I+D; no es cuestión de dinero, es cuestión de personas".
Por mucho que se haya hablado de este tema en foros, debates y conferencias, la mayoría de pymes -que representan el 98,8% del total de empresas- todavía cree que el afán de innovar es patrimonio exclusivo de las grandes corporaciones. Algunas incluso desconocen su verdadero significado. Según el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que en 2005 realizó un informe sobre el tema, "la innovación consiste en la implementación con éxito de un producto o proceso nuevo (innovación radical) o significativamente mejorado (innovación incremental) en el mercado o en la empresa".
Las patronales son conscientes de la creciente importancia que está cobrando la innovación y, en la medida de sus posibilidades, están contribuyendo a que ésta se convierta en el leitmotiv de cada vez más empresas. Entre otras ventajas, la innovación "estimula la productividad y la competitividad, reduciendo el precio de los bienes y servicios finales" ofrecidos por las compañías a los consumidores, sostiene Carlos Ruiz, jefe del gabinete económico de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme).
En su opinión, si no se lleva a cabo este proceso, imprescindible para "generar mayor valor añadido", algunos sectores corren el riesgo de ser devorados por la invasión de productos y servicios de bajo coste, procedentes de países emergentes como China e India.
Debido a esta urgencia, "España tiene que empezar a espabilar si no quiere terminar siendo un país dedicado solamente al turismo y la hostelería", afirma Josep Valor, profesor del departamento de sistemas de información y director de personal científico e investigación del IESE. En su opinión, este país podría "impulsar cualitativamente sus esfuerzos en innovación si concentrara sus proyectos de inversión, que ahora mismo están demasiado dispersos, tanto geográficamente como por ramas de especialización".
Transferencia tecnológica
Para Valor, "la falta de masa crítica provoca muchas veces que la buena intención de la mayoría de proyectos no acabe materializándose en logros concretos que mejoren los productos y servicios de las empresas españolas". Y no sólo eso: a su juicio, otro de los frenos a la innovación es "la escasa transferencia tecnológica entre los avances cosechados por el mundo universitario y el sector empresarial". Lo cierto es que solamente el 5% de las pequeñas empresas del sector industrial que innovan lo hacen a través de estos centros, frente al 11% registrado en el conjunto de la UE, según un estudio realizado en 2005 por el Centro de Economía Industrial.
La universidad, por su parte, intenta generar mayores y más sólidos acuerdos de cooperación con las empresas, "de manera que se potencie el progreso tecnológico de los sectores productivos a través de la transferencia de los resultados obtenidos", afirma Valentí Guasch, director del centro de transferencia de tecnología de la UPC, que el año que viene percibirá unos ingresos de alrededor de 29 millones de euros en concepto de cesión de conocimientos al ámbito empresarial, un 16% más que este año.
Entre las instituciones públicas que promueven la innovación entre las pymes destaca el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), cuyas aportaciones cubren hasta el 60% del presupuesto total de los proyectos presentados. Esta línea de financiación, apta para cualquier empresa de cualquier sector, oscila entre los 150.000 euros y varios millones de euros.
El requisito esencial para obtener las subvenciones o créditos sin intereses del CDTI es que las compañías dispongan de suficiente capacidad técnica para desarrollar sus proyectos, así como recursos suficientes para sufragar, al menos, el 30% de los mismos.
Las empresas interesadas tienen que presentar un breve informe de su proyecto innovador -reflejando sus características técnicas más destacables, así como su viabilidad comercial- a través del sistema de gestión de solicitud de ayudas (www.cdti.es). A partir de ahí, este organismo se compromete a estudiar el proyecto para determinar si cumple con el nivel de calidad exigido y si su contenido se adapta a las líneas generales de la política tecnológica del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Para este ejercicio, el CDTI gestiona unos fondos próximos a los 1.800 millones de euros.
http://www.elpais.com/articulo/servicios/Innovacion/sueno/cuesta/hacer/real idad/elpeputec/20070527elpnegser_8/Tes
BORJA VILASECA
Para poder competir en el mercado global, "a la empresa española no le queda más remedio que innovar". En los últimos años, ésta ha sido una de las afirmaciones más reiteradas por los portavoces de la realidad empresarial. Sin embargo, más del 70% de las pymes reconoce que la innovación no forma parte de su estrategia actual, según el Centro de Investigaciones Sociológicas. La Unión Europea, por su parte, quiere que la inversión de proyectos de innovación alcance el 3% del PIB de sus países miembros. Para entonces, España -que ahora mismo destina el 1,13%- sueña con haber alcanzado el 2%, según el Instituto Nacional de Estadística. Los expertos señalan la necesidad de concentrar las inversiones en investigación y desarrollo (I+D) y mejorar la transferencia tecnológica entre universidad y empresa. El año pasado, el CDTI aprobó 1.032 proyectos innovadores, concediendo subvenciones y créditos sin intereses a empresas por valor de 802 millones de euros.
Uno de los principales argumentos de muchos pequeños y medianos empresarios españoles para no innovar suele ser la falta de presupuesto. Pero como suele decir el famoso empresario e informático Steve Jobs, presidente de la multinacional Apple, "la innovación no tiene nada que ver con cuántos dólares te gastas en I+D; no es cuestión de dinero, es cuestión de personas".
Por mucho que se haya hablado de este tema en foros, debates y conferencias, la mayoría de pymes -que representan el 98,8% del total de empresas- todavía cree que el afán de innovar es patrimonio exclusivo de las grandes corporaciones. Algunas incluso desconocen su verdadero significado. Según el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, que en 2005 realizó un informe sobre el tema, "la innovación consiste en la implementación con éxito de un producto o proceso nuevo (innovación radical) o significativamente mejorado (innovación incremental) en el mercado o en la empresa".
Las patronales son conscientes de la creciente importancia que está cobrando la innovación y, en la medida de sus posibilidades, están contribuyendo a que ésta se convierta en el leitmotiv de cada vez más empresas. Entre otras ventajas, la innovación "estimula la productividad y la competitividad, reduciendo el precio de los bienes y servicios finales" ofrecidos por las compañías a los consumidores, sostiene Carlos Ruiz, jefe del gabinete económico de la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme).
En su opinión, si no se lleva a cabo este proceso, imprescindible para "generar mayor valor añadido", algunos sectores corren el riesgo de ser devorados por la invasión de productos y servicios de bajo coste, procedentes de países emergentes como China e India.
Debido a esta urgencia, "España tiene que empezar a espabilar si no quiere terminar siendo un país dedicado solamente al turismo y la hostelería", afirma Josep Valor, profesor del departamento de sistemas de información y director de personal científico e investigación del IESE. En su opinión, este país podría "impulsar cualitativamente sus esfuerzos en innovación si concentrara sus proyectos de inversión, que ahora mismo están demasiado dispersos, tanto geográficamente como por ramas de especialización".
Transferencia tecnológica
Para Valor, "la falta de masa crítica provoca muchas veces que la buena intención de la mayoría de proyectos no acabe materializándose en logros concretos que mejoren los productos y servicios de las empresas españolas". Y no sólo eso: a su juicio, otro de los frenos a la innovación es "la escasa transferencia tecnológica entre los avances cosechados por el mundo universitario y el sector empresarial". Lo cierto es que solamente el 5% de las pequeñas empresas del sector industrial que innovan lo hacen a través de estos centros, frente al 11% registrado en el conjunto de la UE, según un estudio realizado en 2005 por el Centro de Economía Industrial.
La universidad, por su parte, intenta generar mayores y más sólidos acuerdos de cooperación con las empresas, "de manera que se potencie el progreso tecnológico de los sectores productivos a través de la transferencia de los resultados obtenidos", afirma Valentí Guasch, director del centro de transferencia de tecnología de la UPC, que el año que viene percibirá unos ingresos de alrededor de 29 millones de euros en concepto de cesión de conocimientos al ámbito empresarial, un 16% más que este año.
Entre las instituciones públicas que promueven la innovación entre las pymes destaca el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), cuyas aportaciones cubren hasta el 60% del presupuesto total de los proyectos presentados. Esta línea de financiación, apta para cualquier empresa de cualquier sector, oscila entre los 150.000 euros y varios millones de euros.
El requisito esencial para obtener las subvenciones o créditos sin intereses del CDTI es que las compañías dispongan de suficiente capacidad técnica para desarrollar sus proyectos, así como recursos suficientes para sufragar, al menos, el 30% de los mismos.
Las empresas interesadas tienen que presentar un breve informe de su proyecto innovador -reflejando sus características técnicas más destacables, así como su viabilidad comercial- a través del sistema de gestión de solicitud de ayudas (www.cdti.es). A partir de ahí, este organismo se compromete a estudiar el proyecto para determinar si cumple con el nivel de calidad exigido y si su contenido se adapta a las líneas generales de la política tecnológica del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Para este ejercicio, el CDTI gestiona unos fondos próximos a los 1.800 millones de euros.
http://www.elpais.com/articulo/servicios/Innovacion/sueno/cuesta/hacer/real idad/elpeputec/20070527elpnegser_8/Tes
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